La importancia de las vacunas
Las vacunas ayudan a que nuestros niños se mantengan sanos. Es mejor prevenir una enfermedad que tratarla.
Las vacunas pueden protegernos contra enfermedades. Pueden ayudarnos a no contraer enfermedades tales como: polio, sarampión, paperas, tos ferina, hepatitis A y B, varicela y gripe, entre otras. Las vacunas ayudan a que las personas sanas continúen sanas. Nos ayudan a evitar que nos enfermemos y evitan que transmitamos enfermedades a otras personas.
¿Cómo funcionan las vacunas?
Nuestro organismo tiene un sistema inmunológico. Éste está formado por muchas células y órganos. Este sistema ayuda a combatir las infecciones. Por ejemplo, un germen que causa enfermedades entra a nuestro organismo.
Nuestro sistema inmunológico ayuda a combatirlo. Pero, el germen tiene una ventaja: crece rápido.
A veces nuestro sistema inmunológico no puede actuar lo suficientemente rápido como para detener al germen.
Cuando esto ocurre, nos enfermamos. Pero, una vez usted tuvo la infección, el sistema inmunológico “conoce’ al germen que la causó. Si el germen trata de entrar otra vez al organismo el sistema inmunológico actúa más rápido. Las vacunas ayudan a nuestro organismo a prepararse para una enfermedad. Las vacunas hacen que nuestro sistema inmunológico fabrique anticuerpos para combatir gérmenes específicos. Así, si un germen entra en nuestro organismo, éste podrá combatirlo.
A veces la protección que proporciona la vacuna se acaba. Por eso se necesita inyecciones de refuerzo para algunas vacunas. Vacunas para los niños y adolescentes Se preguntará por qué razón sus niños necesitan tantas inyecciones. Los niños reciben vacunas contra enfermedades de las que aparentemente ya nadie se contagia.
Muchas enfermedades ahora son raras. Esto se debe a que las vacunas funcionan. Pero, la mayoría de esas enfermedades no han desaparecido todavía. Sin las vacunas estas enfermedades podrían volver a ser comunes.
Podrían provocar enfermedades e incluso hasta la muerte, como ocurría antes que aparecieran las vacunas. Es por eso que nuestros niños reciben esas vacunas hoy día. Las vacunas ayudan a que nuestros niños se mantengan sanos. Es mejor prevenir una enfermedad que tratarla.
¿Por qué los niños necesitan vacunas?
Los niños reciben vacunas para muchas enfermedades. Estas enfermedades pueden ser graves en los bebés. Las vacunas ayudan a protegerlos. Los recién nacidos son inmunes a algunas enfermedades, pero estas defensas se acaban. Los niños no son inmunes a todas las enfermedades; por eso, se comienzan a administrar vacunas en el nacimiento o a los dos meses de edad. Muchas vacunas se administran en serie a lo largo de los años.
¿Qué hay de los riesgos?
Quizás escuche que las vacunas pueden causar efectos secundarios. Es cierto, pero la mayoría de los efectos secundarios son leves. Puede aparecer: fiebre, dolor e garganta o inflamación en el sitio de la inyección. Los efectos secundarios graves son muy raros. Las vacunas son uno de los medicamentos más seguros. Compare los riesgos de una vacuna con los de la enfermedad que ayudan a evitar; la enfermedad es mucho más peligrosa.
Algunos niños necesitan más vacunas que otros.
Si viaja a otro país con su hijo, hable con su médico. Pregúntele sobre qué vacunas necesitaría su niño. Algunos niños con problemas de salud pueden necesitar más vacunas que otros niños de la misma edad. Su médico le dirá qué vacunas debe de recibir su hijo.
Disponible en: https://www.elnuevodia.com/suplementos/bienestar/nota/
laimportanciadelasvacunas-687205/ Acceso: 23 septiembre. 2018. (adaptado)
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