Siguiendo la misma trayectoria de otras lenguas extranjeras, el español con fines específicos adquiere pleno sentido en el siglo XX, de acuerdo con Beltran (2008), ya que “el enfoque en la enseñanza de lenguas tiene como meta satisfacer las necesidades de comunicación de un grupo específico de aprendices” (Hutchinson y Waters, 1987, p. 21).
En ese sentido, pensando en los orígenes de la enseñanza del español con fines específicos, es correcto decir que