Eu não falo português, de Daniel Samper Pizano (fragmento)
A la siguiente lección regresé dispuesto a cometer la menor cantidad posible de errores. Le rogué a Norma que me regalara un café, a fin de empezar con la cabeza despejada. Me trajo café brasileño, a pesar de lo cual quise ser amable y dije que lo encontraba exquisito.
– No veo por qué te desagrada me contestó ella.
– Al contrario: lo encuentro exquisito insistí yo, sin saber que ya había cometido el primer error del día.
“Esquisito” quiere decir, en portugués, desagradable, extraño, suspiró Norma.
Confundido, le eché la culpa a la olla.
La “panela”, corrigió Norma. No lo noté endulzado, comenté yo.
El cuento de Samper Pizano narra los infortunios de su protagonista aprendiendo portugués de una amiga, tras pensar que sería una tarea fácil.
Uno de sus equívocos es el que sucede en el fragmento destacado. ¿A qué se debe esta confusión?